mesa 34: La violencia en el espacio

El pasado 29 de abril participamos junto a Martina Eva García y en representación de los compas del proyecto de extensión, del seminario internacional de Políticas de la Memoria – mesa 34: «La violencia en el espacio». 
 
Nuestra propuesta «La Tablada Nacional: Entre el proyecto comunitario y la ciudad en periferia» proponía hacer un repaso por la historia de este Sitio de Memoria en clave urbana. Para cada reconfiguración espacial (ver línea del tiempo) trabajamos con el uso de metáforas a dos escalas: barrial y metropolitana. La metáfora fue un ejercicio que tomamos deliberadamente simplificante, por la vía pragmática para facilitar su comprensión a un foro que no tenía porque conocer el caso que nos ocupaba y por la vía de la deconstrucción cínica para ponernos al mismo nivel y lenguaje que los discursos de planificación en tanto fueron cómplices de la construcción de un relato explícitamente excluyente del territorio al que pertenece el Sitio.
 
Aquí copiamos un pequeño texto de presentación y el despliegue gráfico de estas metáforas. En breve compartiremos las actas publicadas del congreso con estos análisis en profundidad. Orgullos y aprendizajes a partes iguales.

01. PUERTA DE ENTRADA

02. ESPACIO VACANTE

03. FORTALEZAS EN TIERRA BALDÍA

04. EL SITIO DE MEMORIA Y EL NUEVO ROL URBANO

En abril de 2019 La Tablada Nacional se declaró Sitio de Memoria Histórica bajo la ley 19.641 de declaración y creación de sitios de memoria histórica del pasado reciente. Al cabo de unos pocos meses, la Comisión de Sitio recibió en comodato[1] el predio completo que alojaba el edificio. En el que por más de cien años funcionó el principal mercado de ganado del país, y tras su cierre operó como Centro Clandestino de Detención y Tortura (CCDyT)  y cuartel general del Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). La extensión total del predio actualmente es de 64 ha y se encuentra situado en la franja suburbana norte del Área Metropolitana de Montevideo (AMM), delimitada al sur por el Arroyo Pantanoso, actual límite entre el área urbana y rural de la ciudad. Como ya hemos señalado en otros trabajos (Marín et al, 2019, 2020; García et al, 2021) la declaración de Sitio y el dictamen de cautela judicial[2] para todo el predio, impidieron la apertura de una tercera cárcel en el antiguo edificio del CCDyT. Este hecho supuso una contundente ruptura con el continuum represivo inaugurado por la dictadura para con la materialidad del edificio, pero también inauguró una nueva etapa de relaciones a escala urbana más allá de las fronteras del edificio principal. La declaratoria y el comodato abrieron la posibilidad de que la Comisión de Sitio se situase como un actor relevante respecto a los planes territoriales a futuro. Pensar el Sitio desde su extensión y ubicación, implica un oportunidad de cuestionamiento al rol histórico urbano subsidiario otorgado a ese sector periférico. En este trabajo se abordarán  las condiciones socio geográficas que posibilitaron la refuncionalización como CCDyT en primera instancia, y que a su vez operaron indistintamente sobre el territorio circundante, declarado en abandono a disponibilidad para la ciudad productiva. Desde el año 2015 la Intendencia de Montevideo (IM), entendiendo la condición de vacancia del predio, ha diseñado un conjunto de planes de transformación para esta zona de la periferia industrial. Estos proponen la apertura de nuevas vías de carga que posibiliten un acceso privilegiado a emprendimientos cercanos de carácter industrial y logístico -públicos y privados- trasladados a la zona en el último quinquenio, con la consecuente privatización de gran parte de la extensión declarada como Sitio de Memoria.

Desde 2017 el Grupo Interdisciplinario en Espacialidad y Memoria venimos desarrollando varios proyectos de extensión, investigación y enseñanza orientados al acompañamiento y asesoramiento del proceso de construcción del Sitio de Memoria. En este marco, a mediados de 2020 solicitamos una reunión con los técnicos encargados de la Dirección de la Unidad del Plan de Ordenamiento Territorial de la IM, para intercambiar acerca de las afectaciones que concretamente el Plan Pantanoso tenía sobre el predio. Al plantear las contradicciones que suponían las proyecciones urbanas sobre esta porción de la ciudad y los imaginarios de futuro del Sitio de Memoria, los técnicos municipales nos sugirieron que “nuestro trabajo” debía incorporar las “escalas mayores” por fuera del predio para llegar a una visión integradora, y que los colectivos que vienen trabajando en la recuperación del lugar también debían “integrar esa visión metropolitana para trabajar escenarios alternativos que mejoraran las condiciones de vida de la zona y con mejores resultados en la sociedad en su conjunto”[3].

Esta línea de recomendaciones venía a consolidar el enfoque interdisciplinario y multiescalar que estábamos desarrollando en los distintos procesos de acompañamiento, a partir de los cuales habíamos comenzado nuestro trabajo de investigación, integrando las memorias barriales y los efectos que el CCDyT había tenido sobre la zona.

Analizar las diferentes capas históricas y los usos que el Estado hizo de La Tablada Nacional desde una abordaje metropolitano y una mirada “de ciudad”, nos permitirá considerar los diferentes roles urbanos que le fueron adjudicados a este territorio, y que nos permiten ampliar el presente que se inaugura con el Sitio de Memoria. Entendemos que optar por este abordaje nos habilita nuevas preguntas acerca del vínculo entre espacio, memoria y violencia y cómo estas se transfieren desde la relación con las dinámicas de la ciudad de Montevideo.

[1] Cabe señalar que el comodato se firmó provisionalmente entre la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del pueblo (INDDHH), como comodataria y el Institución de Inclusión Social de Adolescente (INISA), como comodante, hasta que la Comisión de Sitio obtenga su personería jurídica. Esta situación aún no se encuentra resuelta y constituye una de las principales problemáticas de gestión que afronta dicha comisión.

[2] En el año 2017 en el marco de la causa por la desaparición de Miguel Ángel Mato, quien fue visto por última vez en el CCDyT que funcionada en La Tablada, se dictaminó la cautela judicial y la orden de no innovar sobre la totalidad del predio.

[3] Reunión entre arquitectos integrantes del Grupo Interdisciplinario y técnicos encargado de la Dirección de la Unidad del Plan de Ordenamiento Territorial.

DE AUSTRIA A. y GARCÍA M. (2022ep) La Tablada Nacional: entre el proyecto comunitario y la ciudad en periferia. Los Sitios de Memoria como nueva categoría urbana. Actas XIII Seminario Internacional Políticas de Memoria.

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